Tecnología, empresa y errores de planteamiento

Actualmente en el mercado existen infinidad de servicios y soluciones que cubren la práctica totalidad de las necesidades tecnológicas que una empresa puede demandar.

Esta situación genera un problema indirecto, decidir qué servicios y soluciones tecnológicos utilizar dentro de tal variedad. Tarea nada fácil para la mayoría de las empresas .

El problema

La evolución tecnológica, la cantidad de novedades que aparecen a diario en forma de productos y soluciones, el bombardeo de publicidad, las falsas necesidades creadas, etc... Son una cantidad de variables tal, que la mayoría de las empresas están literalmente perdidas ante este mar de información y no saben cuál es el camino a seguir. Se identifica un problema

La situación ideal

La correcta utilización de servicios y soluciones tecnológicas mejora la eficacia y rendimiento de una empresa, aumenta su productividad, reduce sus costes estructurales y mejora su imagen.

Estar mal asesorado genera problemas

La realidad actual es que muchas empresas (pymes inferiores a 100 trabajadores) no tienen unos recursos (personal ni conocimientos) que les permitan conocer y valorar la situación tecnológica actual, no tienen un correcto asesoramiento externo, o el que reciben es totalmente inadecuado.

Si a todo esto le unimos una organización y metodología de trabajo incorrecta, obsoleta o poco definida, tenemos dos situaciones que combinadas generan infinidad de problemas a la empresa.

En este escenario (asesoramiento incorrecto y mala organización), la toma de decisiones referentes a inversión tecnológica se realiza en un ámbito totalmente incierto, peligroso, que creara toda una serie de errores de planteamiento, que posteriormente se transformaran en problemas y situaciones críticas para la empresa.

Errores producidos por un mal asesoramiento

El mal asesoramiento y la mala organización en un entorno técnico y tecnológico generan infinidad de situaciones y decisiones erróneas que siempre terminan en problemas operativos para la empresa. Los errores más comunes detectados son los siguientes:


Estudio de necesidades incorrecto o no realizado

No se ha creado un perfil correcto de la empresa (organización, metodología de trabajo, necesidades, etc…) ni de los requisitos reales de servicio y soluciones tecnológicas.

Inversión tecnológica mal planteada o inadecuada

Si las necesidades reales que tiene una empresa en organización, servicio y tecnología no quedan bien establecidas, la inversión tecnológica realizada siempre será errónea.

Línea tecnológica utilizada inexistente o mal definida

Cuando no existe una línea tecnológica definida, las inversiones, ampliaciones, cambios, etc. se realizan de forma anárquica, aparece una necesidad y se cubre de cualquier forma.

Servicios tecnológicos utilizados poco profesionales

Si las empresas que tienen que asesorar y dar soporte técnico y tecnológico no están capacitadas o no cubren las necesidades de la empresa, los problemas aumentan.

Conclusiones

De la misma forma que toda empresa tiene un asesoramiento fiscal, laboral contable, etc.. el asesoramiento técnico y tecnológico cada vez es más importante.

Cuando se producen planteamientos erróneos por una mal asesoramiento o una mala metodología de trabajo la empresa siempre se resiente en forma de: problemas constantes, pérdida de eficacia, perdida de seguridad, deterioro de imagen, etc..

Copyright © 2016 Ids Soporte y Asistencia Técnica S.L.